El individuo llamó al 112 asegurando tener un artefacto explosivo y obligó a activar un dispositivo policial preventivo en el municipio
Un hombre ha puesto en alerta esta madrugada a los Mossos d’Esquadra y a la Policía Local tras amenazar con hacer estallar una bomba en Montornès del Vallès. Según la información conocida, cuando faltaban pocos minutos para las dos de la madrugada, el individuo realizó una llamada al 112 asegurando que disponía de un artefacto explosivo de tipo C4, preparado para ser detonado por control remoto.
Durante la llamada, el hombre afirmó que era necesario desalojar el municipio, aunque no facilitó detalles concretos sobre el lugar exacto ni la hora en la que supuestamente se produciría la explosión. Únicamente aseguró que actuaba “por justicia” en relación con su “hermano”.
Pocos minutos después, el mismo individuo volvió a contactar, indicando que se encontraba en la calle de Pablo Picasso y reiterando su intención de hacer estallar la supuesta bomba. Ante la gravedad de la amenaza, los Mossos d’Esquadra activaron un dispositivo preventivo, solicitando que se evitara la entrada de patrullas en la localidad y que los efectivos de la Policía Local se replegaran en la comisaría municipal mientras se evaluaba la situación.
A pesar de la alerta inicial, las comprobaciones posteriores han reducido notablemente la credibilidad de la amenaza. Fuentes policiales han señalado que, tras analizar las llamadas, se considera que el aviso presenta una “credibilidad baja”. Además, agentes de la Policía Local apuntan a que podría tratarse de un individuo conocido en el municipio, que ya habría protagonizado episodios violentos anteriormente.
Por el momento, los Mossos d’Esquadra no han logrado identificar formalmente al autor de las amenazas. La Unidad de Investigación de la comisaría de Granollers se ha hecho cargo del caso con el objetivo de localizar al sospechoso y esclarecer los hechos.
La investigación también analiza una posible relación con un incidente ocurrido en julio del pasado año, cuando un joven gambiano fue abatido por la policía tras irrumpir armado con un arma blanca en la comisaría de la Policía Local de Montornès. A raíz de aquel suceso, se vivieron momentos de tensión en el municipio, con disturbios, quema de contenedores y una manifestación frente a la sede policial.
Por ahora, el caso continúa abierto mientras los Mossos trabajan para determinar el origen de la amenaza y confirmar si existe algún riesgo real para la población.