La Guardia Civil desmantela tres clínicas estéticas clandestinas y una red criminal que distribuía bótox y ácido hialurónico sin garantías médicas.

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico ilegal de productos de medicina estética y ha clausurado tres clínicas clandestinas en España donde se realizaban tratamientos sin ningún tipo de control sanitario.

La operación, desarrollada en varias provincias, ha permitido desmantelar una red que operaba tanto a nivel nacional como internacional, poniendo en riesgo la salud de decenas de personas.

Clínicas ilegales en viviendas particulares

Las clínicas intervenidas funcionaban en domicilios ubicados en Tarragona, Valencia y Alicante, donde se realizaban tratamientos estéticos invasivos sin autorización ni formación sanitaria.

Los implicados ofrecían servicios como inyecciones de bótox y ácido hialurónico sin contar con titulación médica ni cumplir con los requisitos legales exigidos.

Todo se realizaba fuera del sistema sanitario y sin garantías para los pacientes.

Tráfico internacional de medicamentos

La investigación ha revelado que la organización importaba productos sanitarios desde el extranjero y los distribuía tanto en España como en otros países europeos.

Durante los registros, los agentes incautaron:

Más de 1.200 viales de toxina botulínica
Centenares de jeringuillas de ácido hialurónico
Material sanitario sin control médico
Equipos y documentación para la distribución

Estos productos no contaban con autorización ni control sanitario, lo que suponía un riesgo directo para la salud.

Una red organizada y activa durante años

Las pesquisas comenzaron tras detectar actividad sospechosa en redes sociales, donde los implicados promocionaban tratamientos a precios muy inferiores a los del mercado.

La organización llevaba tiempo operando y utilizaba canales digitales para captar clientes y expandir su actividad.

Como resultado de la operación:

1 persona ha sido detenida
3 personas están siendo investigadas
Se han realizado varios registros simultáneos
Riesgo real para la salud pública

El uso de este tipo de sustancias sin supervisión médica puede provocar graves consecuencias, desde infecciones hasta complicaciones severas.

Las autoridades recuerdan que estos tratamientos solo pueden ser realizados por profesionales sanitarios cualificados.

La operación supone un golpe importante contra el intrusismo profesional y el tráfico ilegal de productos sanitarios, una actividad que crece al amparo de la demanda estética y que pone en peligro la salud de los ciudadanos.